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El Negocio: Aval de la franquicia…y de cualquier empresa

Para crear una empresa y desarrollar una franquicia debemos tener claro cuál es el negocio. No hay empresa sin negocio y no hay negocio sin clientes a los que satisfacer. Una vez que encontramos el negocio, la franquicia es un buen instrumento para desarrollarlo.  

El pasado sábado 30 de mayo, tuve la oportunidad de visitar la 2ª Edición FIFSUR, Feria de Franquicias y Negocios del Sur, que se celebró en Granada. Bueno, esperaba un mayor número de stand y de enseñas, pero se ve que aún tiene que madurar más este sistema de distribución comercial en nuestra querida Andalucía.

Cuando llegué a la Feria, tras un primer vistazo me dirigí a una zona de conferencias en la que el representante de una de las franquicias asistentes a la Feria, estaba presentando su marca a los asistentes explicando a los interesados cómo podían acceder a su enseña convirtiéndose en franquiciados. Tras escuchar atentamente su exposición caí en la cuenta de un importante detalle que, en algunas ocasiones no se tiene en cuenta a la hora de montar una empresa, cuál es el negocio que hay detrás de cada franquicia, de cada empresa.

La franquicia en realidad es una empresa y se ofrece a las personas que puedan estar interesadas en convertirse en empresarios y crear, en algunos casos, su propio puesto de trabajo como fórmula de autoempleo, pero para que esto se produzca, para que la empresa sea viable, para que sea una realidad sostenible, tiene que existir negocio; y el negocio existe si existen clientes con necesidades a los que servir creando valor en el mercado.

Entrar en el sistema de franquicia convirtiéndose en empresario/franquiciado no debe estar soportado sólo por una buena “idea de negocio” y una mejor imagen de marca, sobre todo tiene que existir realmente el negocio y con la franquicia tener la oportunidad de explotarlo. El negocio existe, si existe el cliente al que satisfacer.

Debemos tener en cuenta que lo que llamamos empresa, en este caso franquicia, es la estructura, la organización que se crea para ganar dinero a partir de que exista negocio. La fraquicia suele dar buenos resultados porque es lo suficientemente flexible y capaz de adaptarse continuamente al ritmo que cambia el negocio, negocio que cambia con el cliente, aportando la franquicia el talento suficiente para satisfacerlo en cada momento.

La franquicia ha supuesto para muchos empresarios franquiciadores el instrumento ideal para desarrollar y materializar sus negocios. Cuando evoluciona el negocio, evoluciona la franquicia.

Actualmente se está hablando mucho de la cultura emprendedora, de la formación de los jóvenes en el emprendimiento, de la necesidad de crear empresas para crear puestos de trabajo y acabar, lo antes posible, con la importante tasa de paro de nuestro país. Con todo esto estoy de acuerdo y me parece muy necesario, pero lo fundamental es que estos jóvenes sean capaces de “ver” dónde está el negocio y salgan corriendo tras él para que puedan crear empresas generadoras de empleo y riqueza y, sobre todo, que se vayan adaptando a las necesidades del negocio, porque, la empresa, la franquicia, en definitiva, debe estar al servicio del negocio. Porque, si no tenemos negocio, ¿de qué empresa estamos hablando?…

                                                                                             José Ángel Morales Medrano Socio – Director Musashi Asesores Consultores

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