Menor tributación en el IRPF y mayor salario para las personas trabajadoras.

Las personas trabajadoras que tengan a hij@s en las guarderías, pueden ahorrar dinero al solicitar a las empresas paguen directamente ese gasto (cheque de guardería), de tal forma que, imputándoselo como retribución en especie estará exento de tributar y por lo tanto es más beneficioso para ambas partes.

Como ya escribí el pasado mes de octubre de 2019, y siendo una medida muy poco conocida por la gran mayoría de empresas, usted puede tener en cuenta una fórmula de retribución flexible para pagar parte del sueldo de las personas trabajadoras, y esto podría ser a través de los cheques de guardería.

Esta opción es compatible, si no se solapan, con la deducción por el pago de guarderías de las madres trabajadoras que entró en vigor en el mes de julio del año 2018, que establece que se pueden deducir hasta un máximo de 1.000 euros al año.

La denominada retribución flexible permite que una madre en un mismo año fiscal pueda beneficiarse de la deducción directa de los 1.000 euros mediante el pago directo y que para el resto del coste de la guardería, solicitar la activación a su empresa de dicho sistema de retribución, es decir, se podría deducirse en la declaración de la renta hasta un máximo de 1.000 euros y el resto de lo que se haya pagado de guardería, solicitar a la empresa el plan de retribución flexible.

Tal y como indicaba al principio, se obtienen beneficios para ambas partes, la persona trabajadora y también para la empresa:

Para la persona trabajadora:

– Una menor carga fiscal, puesto que se puede considerar retribución exenta de IRPF y en tal caso, en el momento de hacer la declaración de la renta, la base imponible será menor.

Para la empresa:

– Aumenta el poder adquisitivo de la persona trabajadora sin que aumenten los costes salariales para la empresa. La retribución flexible puede ofrecer a las personas trabajadoras una serie de servicios fiscalmente ventajosos que les permita ahorrar.
– Mejora la conciliación laboral entre empresa y persona trabajadora, lo cual se traduce en un mejor ambiente en el entorno de trabajo.
– Aumento de la motivación de los empleados. Empleados más resolutivos, mayor productividad y fidelización de la persona trabajadora.

Supuesto práctico:

Imaginemos en este caso que se trata de una mujer, de tal forma que se pueda beneficiar en su declaración de la renta de los 1.000 euros de deducción fiscal por pagar ella directamente a la guardería (si es hombre no se puede acoger a este beneficio), y de igual forma solicitar a la empresa que pague el resto del coste anual.
La mujer trabajadora cobra 25.000 euros al año, y tiene un coste de guardería anual de 4.500 euros. Para conseguir un mayor ahorro fiscal se debe realizar de la siguiente forma:
1º.- La mujer trabajadora paga directamente a la guardería 1.000 euros al año, lo cual se podrá deducir en la declaración de la renta.
2º.- Solicita a la empresa que pague a la guardería los 3.500 euros restantes anuales.

CONCEPTO SIN RETRIBUCION EN ESPECIE CON RETIRBUCIÓN EN ESPECIE
Salario dinerario 25.000,00 euros 21.500,00 euros
Salario en especie 0 euros 3.500,00 euros
Cotización seguridad social a cargo trabajadora (6,35%) –        1.587,50 euros –        1.587,50 euros

Retención IRPF (simulación)

–        3.000,00 euros (12%) –        2.150,00 euros (10%)
Salario neto antes de pago de guardería

 

20.412,50 euros 17.762,50 euros
Pago de guardería de la trabajadora –        3.500,00 euros 0 euros
Salario neto definitivo 16.912,50 euros 17.762,50 euros
Ahorro para la trabajadora 0 euros 850,00 euros

Para este caso en concreto, percibiría un total de 850 euros netos anuales más, por lo que la medida le resulta ventajosa y como indico, su objetivo está cubierto igualmente. Indicar que, si se trata de un hombre, se podría estudiar la opción de que acuerde con la empresa el pago íntegro de la guardería como retribución en especie para que pueda obtener el beneficio fiscal.

Hay que tener en cuenta que la persona trabajadora no puede pagar directamente la guardería, es decir, anticipar los gastos, ya que así se va a considerar retribución dineraria y tributa IRPF al igual que el resto del salario.
Para que sea considerada la medida como retribución en especie, debe la empresa pagar directamente a la guardería o bien, adquirir los denominados “cheques de guardería” y entregárselos a las personas trabajadoras que tengan hijos en esos centros escolares.
De cualquier forma, y teniendo en cuenta que pueden existir distintas opciones y alternativas para conseguir el ahorro fiscal, lo más conveniente es analizar cada caso concreto para valorar la conveniencia de aplicar la medida o no hacerlo, y para ello, como siempre, deberá ponerse en manos de especialistas como nosotros.

Javier Artacho Reboso
Socio – Director
Musashi asesores consultores

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